Colores,
sonrisas y un par de abrazos confidentes, corretearon entre la expectativa de
los asistentes. La comunidad LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales,
Transgeneristas e Intersexuales) demostró la tolerancia y valores que poseen
las personas redescubiertas dentro de un armario multicultural, en donde aún
son muchos los que guardan silencio.
Luisa
Fernanda Montoya Agudelo, estudiante de Trabajo Social de noveno semestre de la UQ, fue
la encargada de que el Primer Encuentro Departamental Diversidad Sexual e
Identidad de Género se vistiera de color y alegría para reafirmar el respeto
que se debe tener a todas las personas que son integrantes del LGBTI.
El
encuentro, realizado el 16 de octubre en el auditorio de Ciencias Básicas y
Humanas de la Universidad del Quindío, más que un foro colmado de preguntas,
fue un espacio de esparcimiento para compartir vivencias.
Carlos Andrés de la Cruz, integrante de la comunidad LGBTI se mostró satisfecho con el desarrollo del evento, “la gente fue lo más de animada, echada para adelante y con más confianza parar salir del ‘closet’ y afrontar las adversidades del género”.
Carlos Andrés de la Cruz, integrante de la comunidad LGBTI se mostró satisfecho con el desarrollo del evento, “la gente fue lo más de animada, echada para adelante y con más confianza parar salir del ‘closet’ y afrontar las adversidades del género”.
El
encuentro también sirvió para conocer y debatir temas ligados a la comunidad.
Lina María Martínez, docente de Trabajo Social, expuso ‘La familia y diversidad
e identidad de género’; Natalia Solórzano, ‘ley anti discriminación’; Dr.
Hernando Muñoz, ‘bullying homofóbico’; Dra. Ingebor Carvajal, ‘bioética y
diversidad sexual’.
De
igual forma, la administración pública intervino en compañía de otras
instituciones para argumentar respuestas desde la academia en torno al debate
de las comunidades LGBTI.
El
espacio también se prestó para la socialización de historias protagonizadas por integrantes de la comunidad. La dinámica consistía en la representación de cada letra, es
decir, por la “L” salía una lesbiana; por la “G” un gay; así sucesivamente
hasta completar las iniciales.
Estas experiencias avivaron las ansias de todo un auditorio que poco a poco armó un rompecabezas señalado y discriminado por gran parte de la sociedad, reconociendo la posición que tienen los miembros de la comunidad del LGBTI en la localidad.
Estas experiencias avivaron las ansias de todo un auditorio que poco a poco armó un rompecabezas señalado y discriminado por gran parte de la sociedad, reconociendo la posición que tienen los miembros de la comunidad del LGBTI en la localidad.
“Las
personas somos diferentes, por algún motivo, pero lo somos. Pero ante todo
pedimos algo de respeto, que se nos valore como seres humanos, no importan las
diferencias. Todos tenemos los mismos derechos dentro del mundo, estos son la
base fundamental para vivir en diferencia”, aseveró Luisa Fernanda.
El evento fue un esfuerzo más de una comunidad segregada que busca el respeto en un sistema que aún los discrimina.
El evento fue un esfuerzo más de una comunidad segregada que busca el respeto en un sistema que aún los discrimina.
Juan
Carlos Herreño Cerquera
Agencia
Q
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